Mentoring, una experiencia que deja buen sabor

¿Qué cualidades debe tener un buen mentor o mentora? ¿Con qué se quedan de esta experiencia de intercambio de conocimiento? ¿Qué les hizo meterse en esta Red?
Estas fueron algunas preguntas que surgieron durante la primera mesa redonda del Encuentro de la Red de Mentoring celebrado en el Museo Oteiza el jueves 23 de marzo. Bajo el título “Experiencias de empoderamiento y aprendizaje a través del Mentoring” los mentores Maitante Bueno de Laboral Kutxa S.Coop, Mario Sánchez de AIT Solutions for the Food Industry SAL e Iñigo Nuin de Calderería Navarra SAL, conversaron junto a la mentorizada Virginia Guerendiain de Ernaizu S Coop.
Juntos analizaron esta novedosa Red que, desde 2019, ANEL coordina para poner en contacto la experiencia de profesionales de dilatada trayectoria con personas emprendedoras en Economía Social.
Una Red con valores propios

Mario Sánchez, gerente de AIT Solutions for the Food Industry SAL, es un veterano de la Red de Mentoring. De su experiencia como mentor, le gratifica especialmente ver que procesos que a él le ha costado años, a los mentorizados pueden costarles meses. Para Sánchez, esta es una manera de devolver a la sociedad parte de lo que le debe, y de aprender a través de la experiencia de otras personas. Durante su intervención, hizo mucho hincapié en la importancia de conocerse a uno mismo, para “gustarse y poder compartir principios y valores con los demás.” Mario Sánchez también recalcó la importancia de poder preguntar y hablar de cualquier cosa, pero siempre con respeto.
Compartir experiencias de igual a igual es para Iñigo Nuin, gerente de Calderería Navarra SAL, lo mas importante de la Red de Mentoring. Para Nuin, que el mentorizado pueda sacar de esta experiencia algo práctico o útil para su desarrollo profesional, es su mayor satisfacción. Iñigo Nuin lleva apenas unos meses en la Red, pero para él ha sido una experiencia que le ha permitido reconectar con lo personal en un mundo tan digitalizado. “Me gusta mucho la parte de meterme en otras cabezas, otras realidades” ha destacado en referencia al espacio de confianza que se genera entre mentor y mentorizado. En su intervención, también destacó la importancia de “superar el síndrome del impostor” y trabajar con humildad y confianza, en una escucha activa y con empatía.
Aprender a valorar lo que uno tiene
Virginia Guerendiain es socia de Ernaizu cooperativa de trabajadoras de iniciativa social ubicada en el valle de Basaburua, empresa que el pasado año participó como entidad mentorizada








