«Este máximo reconocimiento supone un auténtico homenaje para más de 70.000 personas»

«La Medalla de Oro es más que un símbolo, transmite una energía que nos impulsa a seguir adelante. Hace brillar palabras aparentemente humildes como responsabilidad y esfuerzo, poniendo en valor su capacidad transformadora», con estas palabras Ignacio Ugalde, presidente de CEPES Navarra y ANEL, agradecía la concesión del máximo galardón de la comunidad foral como un homenaje a las más de 70.000 personas que forman parte de la Economía Social navarra. Y destacó un hito, Navarra es la primera comunidad a nivel estatal que reconoce a la Economía Social con su medalla de Oro.
CEPES Navarra, de la forma parte ANEL, es, en palabras de Ugalde en su intervención, la confederación de «quienes se levantan cada mañana para contribuir a un esfuerzo colectivo, que hace de Navarra una comunidad más humana y mejor. ¿Cómo? A través de empresas y entidades en las que la primacía está en las personas y en su fin social. Con valores como la gobernanza democrática, la cooperación, la inclusión, la igualdad, la cohesión territorial y la solidaridad, por citar algunos de los más relevantes».
Como explicó Ugalde, la Economía Social navarra representa a más de 1.250 empresas y entidades: cooperativas de todo ámbito, sociedades laborales, centros especiales de empleo de iniciativa social, empresas de inserción, fundaciones y organizaciones de Economía Solidaria. «Contribuimos con fuerza a la cohesión territorial. Estamos presentes en más del 90% de nuestro territorio: en todas las comarcas, en el mundo urbano y rural, frenando la despoblación y generando arraigo. Otra de nuestras características es que somos transversales, ya que se nos puede encontrar en todos los sectores de actividad», explicó.
«Acumulamos una tradición centenaria», añadió. Navarra ha sido pionera en la creación de cooperativas y hoy cuenta con un tejido de empresas y entidades de Economía Social «firme, diverso y multidisciplinar que se ha convertido en referente a nivel nacional y europeo».
Además de a la presidenta y al Gobierno de Navarra, Ignacio Ugalde expresó su agradecimiento a la Universidad Pública de Navarra y, muy especialmente, a la Cátedra de Economía Social y Cooperativismo por haber presentado la candidatura a este galardón. «El que haya sido la universidad nos vincula a la juventud, al mundo de la investigación, del conocimiento compartido y de la reflexión para un desarrollo sostenible. Queremos que cuando el alumnado se plantee el tipo de empresa que quiere crear o de la que le gustaría formar parte, piense en Economía Social».
«Todo ello es motivo de alegría, a la que también me sumo en calidad de socio-trabajador de una cooperativa, Fagor Ederlan Tafalla», explicó el presidente de CEPES Navarra visiblemente emocionado. «Como muchas otras personas antes y ahora, he encontrado en Navarra un cálido hogar donde vivir, trabajar y criar a mis hijas e hijo. Mi habla siempre tendrá ecos del otro lado del océano, pero mi corazón late al ritmo de esta tierra. Una Navarra diversa, multicultural, abierta e inclusiva».
Un mensaje de esperanza y de cooperación
El presidente de CEPES Navarra quiso compartir un mensaje de esperanza en estos tiempos complejos. «Precisamente porque la auténtica esperanza tiene que estar basada en el realismo».
«Si de algo sabemos la Economía Social, en nuestra humilde y sincera experiencia, es que en los momentos de crisis se pueden encontrar soluciones desde lo colectivo. Que hay cosas que funcionan de verdad como son el diálogo, la cooperación, la gestión democrática y la colaboración público-privada si se hacen desde los valores», aseguró.
«Queremos decir a las instituciones que pueden contar con nosotras y nosotros en todos los foros de decisión. Somos una fuerza constructiva con capacidad de generar consenso y queremos contribuir a buscar soluciones a los grandes retos del siglo XXI».
Ignacio Ugalde se dirigió a la presidenta de Navarra para indicar que «seguiremos trabajando para avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la igualdad de oportunidades, el respeto a la diversidad, la inserción de personas en riesgo de exclusión, la mejora medio ambiental y la conciliación de la vida personal, familiar y laboral».
Esta Medalla de Oro sirve para mostrar a la sociedad «en un momento tan necesitado de referentes positivos» que «hay otras vías y que, además, funcionan». Pone en valor el esfuerzo y el sacrificio de «no tomar el camino más fácil, de quedarnos y no deslocalizar, de generar empleo estable, digno e inclusivo, de reinvertir y de innovar».
Ugalde recordó que CEPES Navarra participa en entidades públicas como el Servicio Navarro de Empleo y en iniciativas como el Plan Reactivar Navarra. «Hemos sido la primera región europea en la que la Economía Social se ha incorporado a la Estrategia de Especialización Inteligente», rememoró.
Nuestra comunidad ha sido pionera con sus Planes Integrales de Economía Social, en cuya definición «trabajamos las entidades que formamos parte de CEPES Navarra junto con el Gobierno foral. Sabemos que tanto a nivel nacional como Europeo se consideran un modelo a seguir».
Navarra puerta de Europa con la Economía Social como llave
Vivimos en un tiempo histórico que lleva al desconcierto y en el que «la tentación es encerrarnos en nosotros mismos», advirtió el presidente de CEPES Navarra. Desde la Economía Social «sabemos que lo local es el anclaje necesario para abrirnos al mundo de una forma sana, responsable y creativa. Navarra somos puerta de Europa y queremos que una de las llaves sea la Economía Social».
Pero, aseveró, «queremos ir más allá». Es necesario extender un modelo económico y social que contribuye a la redistribución de la riqueza, para lograr una sociedad más igualitaria sin dejar de ser diversa. «Por eso esta medalla es para todas y todos que creen en la Economía Social y trabajan para que sea posible. Por sus desvelos y buen hacer compartidos. Por sus cuidados para que nadie se quede atrás. Por su coraje en los momentos difíciles, por no rendirse. Por su energía y visión a la hora de plantear iniciativas para un mundo más sostenible».
Quizá sea la emoción la que nos hace mirar hacia a la utopía, pero «este reconocimiento viene a confirmar que las personas, cuando trabajamos juntas por el bien común, podemos hacer cosas extraordinarias, concluyó.















