La microcooperativa Ardi Beltzak recupera vida y actividad en la posada de Gaztelu desde un modelo de emprendimiento cooperativo

El emprendimiento cooperativo vinculado al territorio y a la recuperación de servicios en el medio rural volvió a tener protagonismo en el XII Encuentro de Emprendimiento Cooperativo “Nuevas cooperativas para la nueva Navarra”, organizado por ANEL en el centro de emprendimiento cooperativo Coalea. Entre las iniciativas presentadas destacó la experiencia de Ardi Beltzak Sociedad Microcooperativa, asociada a ANEL e impulsada por los cocineros David Nieto y Miguel Bonachera al frente de la posada de Gaztelu, en Donamaria.
El proyecto representa un ejemplo de cómo la Economía Social puede convertirse en una herramienta útil para generar actividad, fijar población y revitalizar pequeños núcleos rurales. Desde un establecimiento hostelero ubicado en una localidad de apenas un centenar de habitantes, ambos socios han conseguido construir una propuesta que combina gastronomía, arraigo territorial y dinamización comunitaria.
David Nieto, de origen catalán, ya gestionaba el establecimiento desde hacía varios años, aunque en 2025 decidió dar un nuevo impulso al proyecto junto a Miguel Bonachera, cocinero almeriense con quien comparte trayectoria profesional y visión sobre la hostelería. Ambos optaron por constituirse como microcooperativa dentro del ecosistema de emprendimiento impulsado por ANEL.
Durante su intervención en Coalea, los dos socios defendieron una forma de entender la hostelería ligada al territorio y al servicio a la comunidad. “En un pueblo pequeño, abrir un establecimiento no es solo montar un negocio; también supone devolver actividad y generar un punto de encuentro para la gente”, explicó David Nieto. En este sentido, recordó que Gaztelu llegó a permanecer varios años sin servicios hosteleros estables, por lo que la reapertura de la posada ha supuesto “recuperar vida para el pueblo”.
La propuesta gastronómica de Ardi Beltzak combina producto local, cocina de calidad y una oferta pensada tanto para la población de la zona como para atraer visitantes de fuera del entorno rural. “Sabemos que un proyecto así necesita abrirse al exterior para ser viable, pero sin perder la identidad ni el vínculo con el territorio”, señaló Miguel Bonachera durante el encuentro.
A través de iniciativas como Ardi Beltzak, ANEL continúa impulsando modelos empresariales que combinan sostenibilidad económica, compromiso social y arraigo territorial, reforzando el papel del cooperativismo como herramienta de transformación y desarrollo para la nueva Navarra.
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