La empresa de Economía Social, Aglaya Creativos, lanza una pulsera que detecta 22 drogas en la bebida

Abel Lafuente y Scarlett Guadamuz de Aglaya Creativos, empresa asociada a ANEL, han desarrollado una pulsera para detectar bebidas adulteradas con drogas, conocida como ‘Centinela’, según informa en este enlace Navarra Capital, otra de nuestras asociadas.
Dicho proyecto, motivado por la experiencia personal de Abel con el spiking (práctica ilícita y peligrosa que consiste en añadir sustancias narcóticas o tóxicas a la bebida de una persona sin su conocimiento ni consentimiento), busca prevenir estas situaciones durante eventos multitudinarios como los recientes San Fermín, por ejemplo. La pulsera permite a los usuarios realizar un test rápido y conocer el resultado en segundos, ayudando a concienciar a la sociedad sobre este problema.
La ‘Centinela’ funciona mediante un test en la pulsera donde se coloca una gota de la bebida. En tres segundos, el color indica si hay presencia de drogas. Existen dos modelos: la prémium, que incluye una hebilla, dispositivo NFC y dos tests; y la estándar, con un único test. Ambas detectan múltiples estupefacientes y vienen con un código QR para verificar resultados. Estas pulseras, certificadas por un laboratorio del Reino Unido, son impermeables y están diseñadas para evitar reacciones involuntarias en eventos con bebidas en el aire.
Aglaya Creativos planea vender las pulseras en sus locales en Pamplona y expandir el proyecto a nivel nacional. Además, ofrecen formación online sobre los efectos de las drogas y protocolos de actuación, proporcionando certificaciones al finalizar los cursos. Este proyecto no solo busca proteger a los individuos, sino también educar a empresas y el público en general para manejar mejor estas situaciones.
De este modo, una empresa de Economía Social muestra su capacidad para plantear una innovación que, además, no solo satisfaga una demanda del mercado sino que, además, vaya en favor de las personas así como el cuidado y la prevención de su salud. Todos ellos suponen, en definitiva, valores propios de este modelo económico que diferencia a las empresas de Economía Social del resto de sus competidoras puesto que al objetivo económico unen otro más superior como es el de aportar un valor añadido beneficioso a la sociedad a la que sirven y para la que trabajan.
Todas las personas interesadas en ampliar información sobre este desarrollo planteado por la asociada de ANEL, Aglaya Creativos, puede hacerlo a través de este enlace.







