Kokea, una microcooperativa de experiencias en familia

Constituida como microoperativa y recientemente asociada a ANEL, esta librería y taller de luz es fruto del perfecto tándem que conforman Nuria Ganuza, alma creativa de Kokea, Mikel Gómez, experto en el universo de Lego y con gran bagaje en gestión de negocios, y Miguel Sádaba, que aporta su gran experiencia en el mundo literario infantil tras el mostrador. Kokea, que en finés significa experiencia, se ubica en la calle María Lacunza en el joven barrio de Lezkairu. Un bonito y esclarecido espacio que da cabida a juegos, talleres y un sinfín de actividades para el público infantil.
“ANEL nos dio la fórmula, nos lo puso más fácil. Cuando empezamos a hilar cómo crear esta empresa nos la recomendaron y nos ayudaron en el inicio. Hicimos con ellos la subvención de la inversión, el punto de arranque”, cuenta Mikel Gómez. Una fórmula que, además de aportarles ventajas económicas, les gusta mucho porque sienten que “nadie somos más que el otro, las tres partes son igualmente importantes en todas las decisiones”.
El engranaje perfecto

Nuria Ganuza constituye la parte creativa, Mikel Gómez es, en palabras de esta, “increíble en la gestión de la empresa”, teniendo en cuenta que dirige además una tienda de Lego en la que ahora mismo están 18 personas, por lo que está muy al tanto de los temas de organización y gestión, y Miguel Sádaba añade la experiencia en el mostrador, con lo que conforman así un equipo perfecto.
Tanto Nuria como Mikel y Miguel se conocían de vista, pues eran clientes junto a sus familias de sus respectivos negocios, pero fue tomando un café, una vez contactadas las tres piezas del engranaje, cuando surgió la idea de la empresa.
“Venimos de tres empresas muy diferentes y muy similares”, asegura Mikel, ya que les une la mismo, que es la pasión por los niños, las actividades en familia y el ocio infantil; Nuria tenía una empresa única en Navarra, dedicada a la luz negra, consistente en hacer actividades con esta luz con elementos “donde todo es fluorescente o fosforescente: desde explicar los planetas hasta hablar de los sentidos”, nos cuenta.
Actividades que Mikel conocía, ya que sus hijos habían disfrutado de sus talleres, “Yo no conocía personalmente a Nuria, pero sí desde la admiración de la parte creativa, y para mi es el alma de Kokea. No todo el mundo puede ser creativo y no toda la gente puede saber llegar a las familias y comunicarse con los niños. Eso es muy difícil. Y mantenerlo todos los días de la semana”-asegura.
Creando experiencias
Tal y como nos cuentan ,“Somos padres y madres y nos gusta dar a los demás lo que nos gustaría que tuviesen los nuestros”. Y es que a
Y eso es lo que pretenden con Kokea, crear experiencias memorables para las familias y que tengan fuerza y enganche suficiente “ para que luego quieran volver a vernos. Crear esa necesidad”. Y vaya si lo consiguen. Prueba de ello es la reciente idea que desarrollaron para crear El Paso del Terror en Sarriguren para celebrar Halloween o el espectacular escape room que organizaron para el 600 aniversario de los burgos, para el que incluso contrataron a una empresa de Pamplona para que les formara en este juego de aventura. Un día que contó con la teatralización de voluntarios ataviados con ropa de la época por la ciudad, una batukada que tocó en la Plaza del Castillo y hasta la colaboración de la concejal del Ayuntamiento de Pamplona, María Chávarri, que firmó en el salón de plenos una réplica del tratado de la unión… Una experiencia, en definitiva, que resultó espectacular para los niños y niñas que participaron en ella.
Con el trabajo, la pasión y el cariño como motores principales, sus ilusiones en el día a día son ver que no se ponen ninguna barrera por el camino: “Yo pienso a lo loco y Mikel me va diciendo si se puede llevar a la realidad, si disponemos de medios, si funciona en la práctica…Esas experiencias que queremos transmitir las vivimos primero. Creamos de antemano esa pasión”, afirma Nuria Ganuza. Y Mikel Gómez añade “a mí lo que me ilusiona cada día es ver cómo se supera Nuria con sus ideas creativas. Cada cosa es mejor que lo anterior, tiene la capacidad de crear de la nada algo increíble. Cada día es muy diferente”. «El trabajo de autónomo es muy solitario, no tienes compañeros de trabajo, y aquí en cambio sí lo somos. Hemos creado un gran equipo con nuestras famillias también. No era fácil que todo casara como lo ha hecho”.








