El Programa Lidera aborda el papel del silencio y la comunicación implícita en los equipos directivos

El Programa Lidera de ANEL ha celebrado una nueva jornada formativa enmarcada en el bloque “Relaciones de confianza”, centrada en la comunicación implícita en los equipos directivos bajo el título “El Juego Silencioso: Cómo Liderar sin Decirlo Todo”. La sesión, impartida por Jesús Mari Elizalde, ha reunido a profesionales de distintas empresas en un espacio de aprendizaje y reflexión sobre una dimensión clave del liderazgo.
Durante la jornada se trabajaron los fundamentos de la comunicación en entornos de dirección, poniendo el foco no solo en el contenido explícito de las intervenciones, sino también en aquellos elementos que se transmiten sin palabras. A través de ejemplos prácticos y análisis de situaciones reales, las personas participantes profundizaron en cómo, en las reuniones de equipo, conviven dos niveles de comunicación: lo que se dice y lo que realmente está ocurriendo en términos de relación, influencia y dinámica de grupo.
Uno de los aspectos centrales fue la identificación del papel del silencio dentro de los equipos. Lejos de interpretarse como una ausencia de comunicación, se analizó como un elemento cargado de significado que puede reflejar acuerdo, desacuerdo no expresado o falta de alineamiento. Comprender estas señales resulta clave para evitar decisiones aparentemente consensuadas pero con escaso respaldo real.

La sesión también permitió abordar dinámicas menos visibles, como las relaciones informales de poder, los posicionamientos dentro del grupo o la validación implícita de determinadas intervenciones, factores que influyen directamente en la calidad de la toma de decisiones.
Asimismo, se trabajó la capacidad de observación como competencia directiva, destacando la importancia de interpretar correctamente estas señales y ajustar la intervención en función del momento, la forma y el impacto buscado. En este sentido, se subrayó que liderar no implica intervenir más, sino hacerlo con mayor intención y criterio.
Como principales conclusiones, se puso de relieve que el equipo construye significado de manera constante a partir de señales implícitas, que el silencio es una fuente relevante de información y que la eficacia del liderazgo depende, en gran medida, de la capacidad para observar, interpretar y actuar de forma adecuada.
Esta sesión forma parte del Programa Lidera de ANEL, una iniciativa orientada a reforzar las capacidades directivas y mejorar la gestión de equipos en las organizaciones.

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