ANEL reivindica el valor del cooperativismo en el ‘Día Internacional de las Cooperativas’

«Las cooperativas llevan más de un siglo demostrando que otra forma de hacer empresa no solo es posible, sino necesaria». Con motivo del Día Internacional de las Cooperativas, Ignacio Ugalde, presidente de ANEL, destaca que «Navarra cuenta con un tejido cooperativo sólido, diverso y profundamente comprometido con las personas y el territorio, capaz de responder a los grandes desafíos económicos y sociales desde la participación y la responsabilidad compartida».
El primer sábado de julio se celebra el Día Internacional de las Cooperativas, una conmemoración que alcanza este año su 104.ª edición, ya que el movimiento cooperativo internacional comenzó a celebrarla en 1923, mucho antes de que Naciones Unidas la reconociera oficialmente. Bajo el lema «Cooperativas por un mundo en paz», la jornada vuelve a poner de manifiesto la vigencia de un modelo empresarial que hoy está presente en todos los continentes y en prácticamente todos los sectores de actividad.
Las cifras hablan por sí solas. En el mundo existen cerca de tres millones de cooperativas, que agrupan a más de 1.000 millones de personas, representan al 12 % de la población mundial y generan empleo u oportunidades de trabajo para 280 millones de personas, alrededor del 10 % del empleo mundial. Las 300 mayores cooperativas y mutuas superan conjuntamente los 2,79 billones de dólares de facturación anual.
En Navarra, esa realidad global tiene una expresión propia. ANEL representa a un tejido cooperativo plural integrado por cooperativas de trabajo asociado, enseñanza, crédito, consumo, microcooperativas, vivienda y otros muchos ámbitos de actividad que, junto con sus personas socias, aglutinan a más de 150.000 personas vinculadas al cooperativismo de Navarra, reflejando la capacidad del modelo para dar respuesta a necesidades muy diversas desde la participación democrática y el compromiso con el entorno.
«Cuando hablamos de cooperativas no hablamos únicamente de una fórmula jurídica; hablamos de empresas que generan empleo estable, arraigo, innovación y cohesión social. En Navarra llevamos décadas comprobando que este modelo fortalece nuestro tejido económico y demuestra que la competitividad y las personas no son conceptos incompatibles», afirma Ignacio Ugalde.
El cooperativismo actual es heredero de quienes, hace casi dos siglos, decidieron ir a contracorriente para construir una economía más justa. Desde los Pioneros de Rochdale, que sentaron las bases del cooperativismo moderno en 1844, hasta el impulso transformador del padre José María Arizmendiarrieta, el movimiento cooperativo ha demostrado que la colaboración, la democracia económica y la solidaridad también son motores de progreso empresarial.
Ese legado sigue vivo en Navarra gracias al compromiso cotidiano de miles de personas que hacen crecer sus cooperativas y también a iniciativas impulsadas por ANEL como EdukaCoop y su propósito de sembrar semillas de cooperativismo, acercando estos valores a las nuevas generaciones y contribuyendo a garantizar el relevo de un modelo empresarial con una profunda vocación de futuro.
«El cooperativismo no se mantiene por inercia. Se sostiene porque cada día miles de personas participan, emprenden, toman decisiones colectivas y creen que las empresas pueden generar valor económico sin renunciar al compromiso social. Y también porque estamos sembrando esa cultura cooperativa entre quienes mañana liderarán nuestras organizaciones», destaca Ugalde.
Para ANEL, el Día Internacional de las Cooperativas es también una oportunidad para reconocer la aportación de todas las personas que, desde sus empresas, siguen demostrando que el cooperativismo constituye una respuesta eficaz ante desafíos como el relevo generacional, la transformación empresarial, la transición ecológica o la digitalización, reforzando al mismo tiempo la cohesión territorial y el desarrollo sostenible de Navarra.
«Celebrar este día es reconocer el trabajo de quienes nos precedieron y asumieron el reto de construir empresas diferentes para transformar la sociedad. Hoy nos corresponde cuidar ese legado, fortalecerlo y proyectarlo hacia el futuro. Con el compromiso diario de nuestras cooperativas y sembrando cooperativismo entre las nuevas generaciones, seguiremos celebrando muchos años más este día con la convicción de que la empresa del futuro ya existe y es cooperativa«, concluye Ignacio Ugalde.







